No te volvaí blogger Pelao.
El placer de ser seleccionado por los ejecutivos de la compañía telefónica, es algo que aún no puedo creer y tampoco cobrar, pero en cuanto supere al otro tipo de Valparaíso, en quien compra más tarjetas de celular y entregar el codigo, seré el dueño de una cuatroporcuatro.
Creí que era una broma, lo dude un rato, pero en cuanto una de las señoritas me contó que ella era promotora de una casa comercial y que se llevarían todos los eletrodomésticos y muebles de mi casa, para traer otros totalmente nuevos y modernos; obviamente acepté, no podía dejar pasar esta oportunidad.Ya imagino la expresión de mi padres cuando ese viejo televisor se trasformé en un plasma de chorrocientas pulgadas.
Pasaron dos días y todavía no había respuesta de ninguna de las dos promociones. Ya había comprado 20 tarjetas de $5000 y no me llamaban. Al parecer había perdido. Por otro lado la promotora me dijo que no llamara a la multitienda, porque por un tema de burocracía las telefonistas de allá no sabían de estos concursos y podían mal informarme, pero la verdad es que no sabía que hacer, no tenía nada en mi casa. ¿Qué hago?. No sé que hacer. Piensa Gonzalo,piensa.
Al final no llamé. Ellos me llamaron a mí, los de la compañia telefónica me pidieron la última tarjeta y gané. Soy Dueño y una cuatroporcuatro, yo sabía que confiar en la voz del celular me traería buenos dividendos. Ese mismo día llegó un camión de la tienda lleno de cosas para arreglar la casa. Me contaron que se demoraron porque en una casa de Las Condes poco menos las querían tomar detenidas por algún motivo.

Creí que era una broma, lo dude un rato, pero en cuanto una de las señoritas me contó que ella era promotora de una casa comercial y que se llevarían todos los eletrodomésticos y muebles de mi casa, para traer otros totalmente nuevos y modernos; obviamente acepté, no podía dejar pasar esta oportunidad.Ya imagino la expresión de mi padres cuando ese viejo televisor se trasformé en un plasma de chorrocientas pulgadas.
Pasaron dos días y todavía no había respuesta de ninguna de las dos promociones. Ya había comprado 20 tarjetas de $5000 y no me llamaban. Al parecer había perdido. Por otro lado la promotora me dijo que no llamara a la multitienda, porque por un tema de burocracía las telefonistas de allá no sabían de estos concursos y podían mal informarme, pero la verdad es que no sabía que hacer, no tenía nada en mi casa. ¿Qué hago?. No sé que hacer. Piensa Gonzalo,piensa.
Al final no llamé. Ellos me llamaron a mí, los de la compañia telefónica me pidieron la última tarjeta y gané. Soy Dueño y una cuatroporcuatro, yo sabía que confiar en la voz del celular me traería buenos dividendos. Ese mismo día llegó un camión de la tienda lleno de cosas para arreglar la casa. Me contaron que se demoraron porque en una casa de Las Condes poco menos las querían tomar detenidas por algún motivo.


