miércoles, noviembre 22, 2006

17 Niños con hambre en Haití

Septiembre ya paso



Esta historia me llego volando, no se de donde, pero de un día para otro quedó en la repisa de las historias de amores imposibles.


Era un rombo, con palos de maqueta entrecruzado y hecho de papel volantín, era de hecho un volantín, era de esos volantines que salen en septiembre solo para poder coquetearle a las guirnaldas blancas.

Este volantín solo era volado en las tardes de 2 a 6 de la tarde por un habilidoso niño, que no es importante mencionar, realizó esa actividad por unos cuantos días, en los que vio pájaros, volantines y el sol que día a día lo miraba soberbiamente. Pero nunca nada mas que llamase su atención, hasta un mal día ,para el niño, que es cuando el volantín dueño de un espacio de aire a mas de 30 metros sobre piso ,quedo atrapado en un árbol que pasaba por allí (como esta historia me la contaron, quizás agregaron palabras que no deberían, pero que se le va ha hacer) ,el septiembrinero se quedo en ese lugar (el árbol siempre estuvo en la misma posición) toda la tarde y fue en ese momento que vivió algo que nunca antes había vivido ,la noche, y con ella, la perfección, la belleza, el amor, todo, para los ojos de un volantín que por primera vez veía la luna. Quedo tan maravillado de la redondez, de la blancura que no pudo ni preguntarle el nombre a la que desde ese momento se convirtió en su única distracción

La noche llego y el lo único que quería era safarse del árbol y seguirla cuando se escandio detrás de unos cuantos árboles un poco mas lejos de donde estaba el.

No sabía como se llamaba, no sabía si pasaría de nuevo, que es lo que era, él la denomino “Volantín con luces”, y es como se propuso esperar que pase de nuevo y por lo menos decirle algo o invitarla a ver las estrellas una noche de estas.


La esperó una noche, pero no llego, como era un volantín bien volantín para sus cosas, se quedo esperando, porque su instinto de volantín le decía que la pasada del “Volantín con luces” no era una simple casualidad, y así fue que ya después de varias jornadas de vigilia esperando, llegó, pero no llego sola sino que acompañada de nubes y viento, pero no le afectaron a que se produjese el enamoramiento esperado .La observo por un par de horas y decidió ir a su búsqueda, se despidió del árbol que lo había acogido por tanto tiempo ,la verdad es que no pensó que es lo que haría después de poder liberarse y si podría llegar a hablarle.

Después de eso no se sabe mucho, dicen que logro salir volando con el viento octubrinero , y que voló en dirección a la luna ,y después no voló con un viento normal, sino que con el viento de la esperanza de que la luna lo pudiera llegar a amar, pero también dicen que mientras mas y mas se acercaba a la luna mas lo tironeaba de la tierra el hilo de las diferencias, que por suerte ,para el volantín ,se corto cuando estuvo a tal distancia que no necesito que ella le aceptara sus invitaciones a las fondas, pues se conformo con mirarla eternamente.