domingo, febrero 11, 2007


"Recuerdos de hora de once"


Cuando uno es mas chico y tiene hermanos/as busca toda opción para discutir o formar una competencia que sin duda intenta ganar, ya sea quién ve lo que quiere en la tele, quién toma el mejor puesto en la mesa o en el auto, quien junta la mayor cantidad de algo en particular.
Pero había una lucha que se desataba aprox. entre las 5 y las 7 de la tarde, era la competencia de hora de once, en donde el trofeo no era una copa, sino una taza, esa taza, la taza roja con diseños navideños, pero no eran los adornos los que nos motivaban a beber de ella, mas bien era que esta era la ultima taza de su especie que quedaba en mi casa, la única.

El que llegaba primero a la mesa y la escogía o alcanzar a cambiarla, era el “elegido”, era quien se salía de las reglas tasisticas onceaianas ,que decía: Que todos tenían que tomar en tazas iguales. A veces llegaban a la mesa todas del mismo juego, otras se colaba una más antigua; quedando a disputa dos tazas, cosa que no era emocionante.

Pasaron las onces, las doce, quiero decir que pasaron varias onces, algunas con mas adrenalina por tener la taza, otras en que se olvidaba la lucha y pasaron los años, la competencia se olvidó, llegaron mas tazas, una que otra se rompió, otras hasta hoy viven, o hasta ayer.

Ayer. Día como otros, solo que ese día fue el último en que se pudo competir por obtener a la única.
Ayer, alguien ordenaba la cocina (mi madre),por lo que puede investigar, fue en el tercer nivel de el mueble de la cocina en donde se guardan los vasos, (pero no tazas antiguas!!!) cuando se sacaba todo para ordenarlo, se intento sacar mas artículos de los dedos podían aguantar, cinco vasos, y una taza, de una sola vez, era una proeza ,nadie lo había logrado, ni mi madre.”Los dedos me traspiraron”-.Confidencia luego del hecho.
Cuando los artículos de cocina ya casi llegaban al mesón algo le pasó, un accidente, los vasos chocaron, ruidosamente, la taza (me imagino que saben cual taza) se deslizó del dedo anular, todo fue muy rápido, se soltó y cayó al vacío, uno de los vasos azules le siguió,[no se sabe si para intentar salvarlo, o por un efecto domino que se produjo]
Ambos llegaron al frió y rojizo piso de la cocina, ambos pasaron a la historia, ambos fueron recogidos sin un mínimo de sentimiento por la pala que los deposito en la siempre contundente basura. Allí quedaron.

El accidente en sí, no lo ví, lo que si ví fue a la taza protagonista de mi hora de once, ya destruida en la basura, a la que olvide por 7 años y que ayer me hizo recordarla.

17 Niños con hambre en Haití:

.JavieR. dijo...

la mierte de una taza... hecho que muchas veces he tenido que lamentar, como por ejemplo la muerte de mi taza del mundial de francia 98 que adquirí luego de la clasificación de nuestra otrora hábil selección de fútbol, y que luego murió desorejada en un confuso incidente que ahora no consigo recordar, en parte por la cantidad de tiempo que ha ocurrido. Pero siempre me acuerdo de la sonrisa de la mascota de ese mundial, que acompañó no sólo mis onces, también mis desayunos.

Hoy una taza de color café y borde blanco reemplaza efectivamente a su fallecido antepasado.

Anónimo dijo...

Interesante historia.
Saludos pa' uste.

C
H
U
P
A

E
L

P
E
R
R
O

>> a l e x i s dijo...

Ja, en mi casa sucedía algo similar pero con un tenedor (creo).
Aunque ahora no recuerdo bien qué fue de ese tenedor, pero no debe habar sido un final muy feliz.
Lo que también me ha pasado es que alguien de mi familia rompa algo que para mí tiene cierto valor y para ellos es como una cosa más y la tiran así como si nada. Es bastante feo eso.
Me has dejado pensando en esas cosas =(

Saludos,

>> a l e x i s

Javilina dijo...

definitivamente el vaso siguió a la taza por el efecto dominó

said dijo...

yo tuve una taza regalona cuando se estaba en la pottermania, era espectacular, todos los días tomaba té con limón en esa carismatica y birloqueada tazilla, pero un día a causa de un gato maledeto esta quiso ver el suelo más de cerca y paf se quebró por completo, pero gracias a la gotita hoy se encuentra como artilugio del recuerdo en mi entropica pieza.nos vemso quien sabe? a)dios, b)los hombres, c) los elfos.

Escritor sin experiencia dijo...

d)a nuestros ojos y el transantiago

Piyuj dijo...

Yo nunca tube esos problemas con mi hermana, al menos no los recuerdo, será o por que gane sin darle importancia o por que los reprimi por que perdí aplastantemente.
Lo que si tube varias perdidas de objetos queridos a manos de madre o abuela... sobretodo mis remeras viejas y comidas por polillas que las encontraba cortadas y de trapos. La ultima fue un buzo de lana viejo que termino de cucha del gato =(.

Saludos

frodita dijo...

pobres los 2

iNez & vAle dijo...

bueno, mis mas sinceros respetos hacia la taza, que dio por finalizado su ciclo vital.
Que andes bien
VaLe

hidden_place dijo...

es que el ser humano nace con ese espiritu de competencia. en todo caso, competir por una taza suena bastante gracioso. Yo sólo he competido por obtener un cinco en Matemáticas o un cuatro en Física (cuando tenía).

y lástima lo de la muerte de la taza, siempre son un buen recuerdo. A mí me gustaría, en unos.... siete años más?, llegar a mi casa un día cualquiera, pero a mi casa de infancia, y ponerme a tomar café en la taza que ocupaba a los nueve años (que aún vive).

saludos. Me gustó harto tu blog.

Mathias dijo...

Que historia conmovedora... cuando ibamos a la casa de mi abuela habia competencia por los platos, porque habia unos de metal que no les gustaba a nadie, lo que hacia que la competencia fuera a la inversa, el premio era no comer en plato de metal.

pAu dijo...

Aiiii odio las tazass, una vez creí tener la taza perfectaa! era bonita y pareciía única! duró 1 semana... porque a alguien quien nunca supe se le cayó! Una tragedia.. en fin. Buena historia =)

bufonazo dijo...

creo q debes ir a casaideas y comprar la taza mas barata que exista y tenerla de trofeo...asi de simple
jajaajajajajajajaa

o pedir una para el cumple
jajajajaa

suerte!

Pekeña Francisca dijo...

Yo con mi hermana peliabamos por el tenedor rojo. Lo turnabamos. Pero si se nos olvidaba un dia al otro dia discutiamos que a quien le debia tocar.

xD

Me gusto el post!
Gracias por pasar por mi blog!

Saludos, chauuu

Juan (ito) dijo...

Salud en vaso o en taza, da lo mismo para eso están las tapitas...


Saludos

Voknahelio dijo...

hombre dejame decirte o escribirte a las 03:39 AM según el reloj de mi celular y un minuto antes según el del pc, que cada día estás mejorando tu forma de escribir y la forma de querer expresar tus ideas y percepciones cocineras sin cocinar.
por eso mismo te felicito y espero que te estés leyendo Ana Karenina, que todavía tenemos una conversación pendiente con ella.

Saludos te envían Lenin y Vronsky, y yo quizás más tarde te mande un mensaje de texto.

Catalina Pimentel dijo...

impactante, que mala onda pero te salió bien bueno. congratulations